Category: Arturo Feliz Camilo


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El domingo pasado tuvimos elecciones presidenciales. Anoche la Junta Central Electoral publicó sus resultados oficiales declarando ganador y presidente electo al Lic. Danilo Medina.

Según los “observadores” internacionales y los medios en sentido general, tuvimos elecciones limpias, transparentes, legítimas, justas y confiables.

Limpias porque no hubo arrestos generalizados en todo el país, porque no se arrestaron a más de diez generales retirados aliados al PRD, porque no se intentó arrestar a Guido Gómez en la avenida John F. Kennedy, porque no se arrestó a José A. Gómez, director del siglo 21 e hijo del periodista Guillermo Gómez, porque no se arrestó a la dirección política del PRD en pleno en Cotuí, porque no se tiroteó el vehículo del “Loco Fermín” en Santiago, porque no hubo centros de compras de cédulas masivas en todo el país, porque los medios no tomaron videos de estos centros de compras de cédulas, porque de haber sido cierto lo de los arrestos habría sido en violación a la ley electoral que prohíbe arrestos en el día de elecciones salvo en los casos de flagrancia.

Transparentes, porque no fue cierto que la JCE se dedicara a desacreditar al principal y único observador local válido: Participación Ciudadana. No fue cierto que los observadores fueran obstruidos en múltiples lugares, que se les impidiera estar en el proceso de escrutinio, que se les expulsara del centro de cómputos y que se les excluyera del proceso de elaboración del primer boletín. Tampoco es cierto que se expulsara a los delegados técnicos del PRD durante la elaboración del boletín número uno y es una fabulación que el presidente de la JCE se negara a recibir al PRD durante todo el día. Tampoco se cerró el canal 11, el periódico 7 días y el periódico el siglo 21.

Legítimas porque se dieron a la oposición las mismas oportunidades de ser escuchados, de presentar reclamos y de atender a esos reclamos que se dio a la oposición, porque no se dio apoyo militar a los centros de compras de cédulas, porque no es cierto que se instalara un centro de compra de cédulas frente al local del PRD en la avenida Jiménez Moya, porque no es cierto que estaba apoyado por una patrulla de la policía. Tampoco es cierto que dos helicópteros prestaran apoyo aéreo en Neyba en una acción de agresión a la oposición. Las tres mujeres heridas del PRD se dispararon ellas mismas.

Justas sobre todo, porque no hubo uso ni abuso del los recursos del Estado, porque no existen levantamientos de organismos independientes y observadores entre los que se encuentra Participación Ciudadana que comprobaron el abuso y es falso que la proporción en los medios fuera de 2-1, que la proporción en los afiches callejeros fuera de 10-1 en el gran Santo Domingo y 20-1 en el interior del país. Tampoco es cierto que se usaran las tarjetas solidaridad para beneficiar al candidato oficial y es una mentira que el periodista Huchi Lora pudiera comprobar el uso de la tarjeta de SENASA para beneficiarlo.

Confiables porque no es cierto que la JCE está compuesta por 5 jueces de los cuales 4 son del PLD, porque no actuaron de forma parcial y agresiva contra la oposición durante todo el proceso, porque no es cierto que continuaran el proceso de emisión de boletines aun cuando dos partidos minoritarios habían presentado un recurso, apegado a la ley electoral, que habría sido ignorado. Tampoco es cierto que el tribunal electoral, instancia contenciosa a la que pudiera acudir el PRD, es controlado por el PLD, al igual que la Suprema Corte de Justicia y el Tribunal Constitucional.

Porque de ser todo eso cierto, no podría hablarse ni de elecciones,  ni transparentes, ni legitimas, ni justas ni confiables.

Que conste.

El ratón: Amigo entrañable del queso

El 1996 fue un año de trascendental transición en la conformación de las principales fuerzas políticas en la República Dominicana.

Desde su formación, el PLD libró una lucha encarnizada, fratricida, a muerte, con el partido de donde nació: el PRD.

Para muchos resultaba incomprensible que un partido liberal como el PLD, durante toda la década de los 80’s enfilara sus cañones principalmente al PRD, otro partido liberal, en vez de hacerlo contra el PRSC, que encarnaba el conservadurismo.

Sin embargo, era lógico que así fuera, pues el PLD buscada conquistar el mismo mercado electoral que el PRD dominaba, por lo que antes que atacar al PRSC, cuyos partidarios no podría nunca tener, su blanco era el PRD, de donde salieron y cuyos partidarios eran ideológicamente más cercanos. El hecho de que muchas veces se convirtieran en “aliados naturales” del PRSC no les importaba mucho. Lo interesante es que se iba creando una afinidad que muchos años después daría su fruto.

En 1990 se dio el escenario que el PLD siempre soñó: el PLD desplazo al PRD al tercer lugar y aglutino el voto liberal. El fraude contra el PLD y Juan Bosch impidió que el PLD pudiera consolidar el voto liberal.

En 1994, José Francisco Peña Gómez reconquistó el voto liberal y el PLD volvió a ser relegado al tercer lugar. El fraude electoral grosero impidió a Peña Gómez llegar al poder pero abrió una oportunidad inesperada para el PLD: la reforma constitucional descartó la posibilidad de que Balaguer pudiera aspirar en las elecciones del 1996.

Es así como el PRD se perfila como virtual ganador de las elecciones del 1996. Peña Gómez queda solo en el escenario pero se crea un vacio que el PRD fue incapaz de evaluar en su debida proporción. Es allí cuando el PLD elige a un candidato joven, fresco, de hablar pausado, inteligente y que en mucho emula a Balaguer, por lo que comienza a recabar votantes entre los partidarios del PRSC.

Balaguer, temeroso de que Jacinto Peynado se convirtiera en el nuevo líder de su partido y lo desplazara, prefirió apoyar al PLD y su candidato, en el entendido de que le resultaría más fácil “recobrar” esos votos del PLD.

El PLD toma entonces la decisión más difícil e inteligente de su historia: se convierte en el partido conservador. Era una verdadera genialidad política. Conquistar a los liberales era una tarea hercúlea, ciclópea. Quitarle al PRD el segmento liberal, siendo el PRD un partido histórico y paradigmático era casi imposible.

Por otro lado, absorber al sector conservador, que además no era propiamente fiel al PRSC tanto como lo era de la política clientelista del mismo sería fácil desde el poder. A esto se agregaba la ventaja de que el segmento conservador siempre fue ligeramente superior al liberal, pues la sociedad Dominicana es una sociedad conservadora. Agregar a los conservadores, el pequeño segmento liberal del PLD daría una mayoría. Es así como el PLD se alza con las elecciones del 1996.

El PLD llega al poder con una consciencia clara de sus objetivos: afianzarse entre los conservadores haciendo un gobierno conservador. A pesar de que esta continuidad del gobierno conservador les llevaría a perder las elecciones en el 2000, enfrentados a Balaguer por la recuperación de su gente, no era una mala decisión.

Leonel Fernández lo dijo bien en aquella frase criptica: “quienes no entendieron porque perdimos las elecciones del 2000, tampoco entendieron porque ganamos las del 1996”.

A partir del 2000 y sobre todo luego de la muerte de Balaguer, el PLD defenestró y efectivamente liquidó al PRSC. Es natural que así fuera pues el crecimiento del PRSC significaría el decrecimiento del PLD. Al haberse nutrido del PRSC ambos partidos son vasos comunicantes. Cualquier candidatura fuerte del PRSC afectaría al PLD.

Eso explica la actuación del PRSC en estas elecciones. Solo un PRSC prácticamente anulado podría garantizarle una oportunidad al PLD.

En estas elecciones se termina de liquidar el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) La única oportunidad que tiene el PRSC de sobrevivir es que las elecciones de hoy las gane el PRD y por eso muchos reformistas han apoyado al PRD.

El PRD no puede aspirar al segmento conservador que reivindica el PRSC. El PRD se beneficia de un PRSC fuerte, pues reduce a su enemigo más peligroso: el PLD.

En un posible gobierno del PRD se puede esperar que se apoye políticamente un PRSC independiente y fuerte, pues políticamente le conviene. Precisamente lo contrario es cierto con relación al PLD.

Quien piense que el PLD es “amigo del PRSC” tiene razón. El PLD es amigo entrañable del PRSC.

Como el ratón amigo del queso.

“The fog of war” (Niebla de guerra)

Semanas antes de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos en el 2008 la “niebla de guerra” era espesa y el ambiente confuso, caldeado y contaminado.  Los incidentes que son tan comunes a los últimos días de las campañas electorales se habían sucedido con vertiginosa frecuencia. A pesar de toda esa confusión, en aquella ocasión afirmamos que Obama ganaría las elecciones de forma avasallante.

Se hablaba sobre si Obama conseguiría los 270 votos electorales para ser electo presidente. Nosotros dijimos que ganaría con más de 300. Afirmamos inclusive lo que en el momento parecía muy arriesgado. Que probablemente conseguiría más de 350. (Obama gano las elecciones con 365 votos electorales)

Cuando se cuenta con los instrumentos no es tan difícil hacer pronósticos. El problema con la política Dominicana es que es casi imposible vislumbrar a través de la “niebla de guerra” ¿Cómo hacer pronósticos en un país sin encuestas confiables, clientelismo enfermizo ,manipulación y politización burda de las instancias electorales, transfuguismo y una corrupción aberrante, rampante, descarnada y descarada?

El problema no es que se tengan preferencias, pues es imposible que no sea así. Es cierto que en algo debe influir el no poder abstraerse de la degradación dramática de las seguridades y libertades públicas, de los escándalos de corrupción, del panorama de retroceso y de ver como nuestro país se corrompe al mismo ritmo que se hunde en el fango de la ignorancia.

Eso se equilibra recordando el porcentaje importante de la población que se ha comprometido por medio de la formidable red de estructuras clientelares que garantizan al oficialismo una significativa base electoral. La deliberada erradicación del Partido Reformista ha contribuido asimismo a contrarrestar el repudio generalizado y a crear una polarización cuando las cosas podrían estar decididamente de un solo lado.

A pesar de todo, la situación es compleja para el oficialismo. Los sucesivos escándalos, el pobre  manejo de los mismos, las reacciones exageradas, el permitir que el PRD imponga la agenda, los grupos independientes de intelectuales que han formado frentes e inclusive la avalancha de “tránsfugas usuales” que se alinean con el PRD transmiten un mensaje claro: se percibe que la oposición ganará.

Si las elecciones se realizaran el día de hoy ganaría el PRD con más de 5% en el territorio nacional y con mas de 20% en el exterior. Pero las elecciones no son hoy y debemos esperar que en las próximas semanas habrá compras de cedulas, dislocados, muertos votantes, campañas rastreras y un demencial abuso de los recursos del Estado como nunca habíamos visto y en este país es mucho decir.

A pesar de todo, la bruma sigue siendo espesa…

El “Beau ideal”

Los últimos meses han sido de reflexión, de contemplación silente de una realidad tan cruda como elocuente: podredumbre, corrupción, indolencia, desprecio por la dignidad de los más pequeños y ensanchamiento de las inmensamente diversas “brechas” de nuestro tiempo…

No ha sido “madurez” ni indolencia, no se ha perdido el “beau ideal”…No nos hemos puesto viejos…

Ante la tentación de entregarse a los sentimientos de orfandad, desamparo, indefensión y abandono, desde el abismo más profundo, es cuando debemos sacudirnos y asirnos a los principios heredados…

Los principios fundamentales son inmutables. De lo que se trata es de las interpretaciones, derivaciones y corolarios de los mismos que son tantas veces sorprendentemente circunstanciales y acomodaticios, manejados por los políticos y por los Estados para sus propios fines…

Lo que hemos visto en la pasada semana y lo que veremos, sin duda, en las semanas por venir, acrecentará ese sentimiento y esa convicción de que quedan pocas esperanzas… Los “famosos cables” desnudarán a muchos y tumbarán a algunos de los pocos santos que quedan en los altares. Y a pesar de todo… es bueno!

Es bueno porque nos ayudará a acelerar ese despertar; esa concienciación de la necesidad de un cambio esencial que arrastre lideres, instituciones, costumbres, ideas, prejuicios y ataduras, así como la inmundicia acumulada por décadas de opresión y autoritarismo…

Es bueno porque permitirá que los nuevos líderes surjan de entre la bruma, porque alcanzaremos “la masa crítica”…

Es bueno porque será el inicio de una nueva revolución: no de sangre, ni guerra, ni violencia, ni opresión, ni disturbios, ni revueltas, sin disparos y sin pólvora, sin sufrimiento más allá del que genera el cambio mismo y la destrucción de los paradigmas…porque será el inicio de la revolución de la conciencia, que como represa liberada de pronto arrastrara todo a su paso y nos arropara a todos en los halitos de una nueva era… ninguna fuerza humana podrá evitarlo…

 “No te des por vencido, ni aun vencido, no te sientas esclavo, ni aun esclavo;  trémulo de pavor, piénsate bravo,  y arremete feroz, ya mal herido” Facundo Cabral.

 “Hay una cosa más poderosa que todos los ejércitos del mundo, y es la idea a la que le ha llegado su hora” Víctor Hugo

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