Semanas antes de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos en el 2008 la “niebla de guerra” era espesa y el ambiente confuso, caldeado y contaminado.  Los incidentes que son tan comunes a los últimos días de las campañas electorales se habían sucedido con vertiginosa frecuencia. A pesar de toda esa confusión, en aquella ocasión afirmamos que Obama ganaría las elecciones de forma avasallante.

Se hablaba sobre si Obama conseguiría los 270 votos electorales para ser electo presidente. Nosotros dijimos que ganaría con más de 300. Afirmamos inclusive lo que en el momento parecía muy arriesgado. Que probablemente conseguiría más de 350. (Obama gano las elecciones con 365 votos electorales)

Cuando se cuenta con los instrumentos no es tan difícil hacer pronósticos. El problema con la política Dominicana es que es casi imposible vislumbrar a través de la “niebla de guerra” ¿Cómo hacer pronósticos en un país sin encuestas confiables, clientelismo enfermizo ,manipulación y politización burda de las instancias electorales, transfuguismo y una corrupción aberrante, rampante, descarnada y descarada?

El problema no es que se tengan preferencias, pues es imposible que no sea así. Es cierto que en algo debe influir el no poder abstraerse de la degradación dramática de las seguridades y libertades públicas, de los escándalos de corrupción, del panorama de retroceso y de ver como nuestro país se corrompe al mismo ritmo que se hunde en el fango de la ignorancia.

Eso se equilibra recordando el porcentaje importante de la población que se ha comprometido por medio de la formidable red de estructuras clientelares que garantizan al oficialismo una significativa base electoral. La deliberada erradicación del Partido Reformista ha contribuido asimismo a contrarrestar el repudio generalizado y a crear una polarización cuando las cosas podrían estar decididamente de un solo lado.

A pesar de todo, la situación es compleja para el oficialismo. Los sucesivos escándalos, el pobre  manejo de los mismos, las reacciones exageradas, el permitir que el PRD imponga la agenda, los grupos independientes de intelectuales que han formado frentes e inclusive la avalancha de “tránsfugas usuales” que se alinean con el PRD transmiten un mensaje claro: se percibe que la oposición ganará.

Si las elecciones se realizaran el día de hoy ganaría el PRD con más de 5% en el territorio nacional y con mas de 20% en el exterior. Pero las elecciones no son hoy y debemos esperar que en las próximas semanas habrá compras de cedulas, dislocados, muertos votantes, campañas rastreras y un demencial abuso de los recursos del Estado como nunca habíamos visto y en este país es mucho decir.

A pesar de todo, la bruma sigue siendo espesa…