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Ninguno es fácil… ¿Ninguno?

Ya anteriormente nos hemos referido a lo improcedente, desacertado y riesgoso del voto por “ninguno”.

Los promotores de la iniciativa del “voto por ninguno” han desaprovechado la oportunidad de participar en un proyecto mucho más interesante, innovador y fructífero que exige mucho trabajo pero que es más digno de jóvenes a los que les importa su país.

En vez de la iniciativa fracasada, presuntuosa, prepotente, cómoda, perezosa y plagiada del “voto por ninguno” lo interesante sería ver una propuesta, basada en el estudio del historial político, personal, familiar, social y moral de los candidatos, sin importar el partido, para endosarlos como “candidatos de la nueva generación”…

Luego de analizar a los candidatos se presentaría una propuesta pública de endoso a estos candidatos. El potencial de este proyecto es enorme. Podría eventualmente llegar a ser una guía. Esos grupos juveniles, que ya tienen una trayectoria y reputación positiva por su participación en la defensa del medio ambiente y del país podrían llegar a tener verdadero poder político, una auténtica participación en el proceso político.

Tenemos que ir mas allá, debemos tener ideas frescas. La política no puede, para nosotros los jóvenes, ser lo mismo que ha sido hasta ahora. No puede ser política de funditas, de ayuditas, de chequecitos, de ser “la esperanza de la gente”. Debemos hacer una política de ideas innovadoras, revolucionarias. Debemos liberarnos de lo que nos dan los medios comprados por los intereses.

Debemos empezar a identificar nuestros intereses. Debemos presentar propuestas concretas.

Es una vergüenza y una irresponsabilidad proponer votar por ninguno en circunscripciones donde hay candidatos valiosísimos.

Es completamente legítimo decir “no apoyamos ningún candidato” donde no los haya de valor, pero hacerlo donde los hay es mas que una cobardía política, es una traición…

…así no se hace política…así no se hace patria…

Hace unos días el presidente del senado de la república, en alusión al ya tristemente célebre barrilito, uso los términos “legal, legitimo y absolutamente transparente”…No es legal, no es legítimo y no es mínimamente transparente…

No es legal, porque violaba el artículo 100 de la constitución anterior y viola el 39 numeral 1 de la nueva constitución…

La transparencia consiste en entregar a una persona un cheque correspondiente a decenas de “beneficiarios” para que esa persona lo reparta directamente. Ya olvidamos el PEME, los miles de cedulas inventadas y otras cosas de las que no queremos acordarnos…

Pero lo que manifiestamente es el barrilito, es ilegítimo. Entendemos que quienes se dedican a lo más sucio de la política y a practicar consuetudinariamente el “todo vale” confundan lo legal, con lo políticamente conveniente y lo legitimo, conceptos diferentes y con frecuencia incompatibles.

Lo legítimo es siempre justo, lo justo es siempre legítimo. Lo legal no siempre es legítimo ni justo.

Un funcionario electo legal y legítimamente puede dejar de ser legítimo desde que pierde el apoyo de la mayoría de la población. No por eso deja de ser legal.

¿Es legítimo un funcionario electo por medio del abuso de los recursos del Estado? ¿Es legítimo un funcionario que viola la ley y la constitución que juró defender? ¿Es legítimo un funcionario que encubre crímenes contra el Estado? ¿Es legítimo un funcionario, aun electo legalmente, cuando incurre en prevaricación, soborno,  cohecho, presión, coacción, tráfico de influencias, manipulación clientelista, abuso de poder y otros actos reprochables?

¿Es legítimo que un funcionario legislativo, cuya función es gestionar leyes y fiscalizar a los demás poderes se dedique a “labores sociales”, por demás carentes de toda transparencia y propias del ejecutivo?

¿Es legitimo que un legislador se atreva a decir que aprobó un contrato sin leerlo? ¿Qué se dedique a repartir dadivas humillantes en los barrios en vez de legislar y fiscalizar?

Maldito el pueblo en el que todos quieren ser cabezas, en el que todos buscan el protagonismo, en el que todos buscan la ventaja y nadie se interesa por el bien común y por hacer el trabajo que les corresponde…

Maldito el pueblo esclavo, indolente, servil,…que rinde culto a lo foráneo y donde nadie se interesa por lo genuinamente legitimo…

La piña está agria…

sour-face“Los cuartos me anda juyendo” “la cosa ta dura” “la movida esta floja” “el negocito se me ta cayendo a pedazo”…Todas expresiones de una realidad. Somos testigos de que algunos estaban hablando “plumas de burro” cuando dijeron que nuestra economía estaba “blindada” contra los embates de la crisis.

Cada día son más los negocios cerrados (en días pasados camino hacia el cibao nos dimos cuenta del caso del parador de Villa González), los artículos de primera necesidad que suben de precio (según el pollero 26 en este mes), la cantidad de personas desempleadas (solo en Puerto Plata ya se habla de miles); otros tantos son los que se aventuraron en negocios que parecían promisorios y que solo les han dejado con las deudas.

La situación es tan precaria o peor que la situación durante la crisis bancaria durante el gobierno de Hipólito Mejía, con el agravante de que no se ve en el futuro cercano ninguna posibilidad de mejoría. Ojala el año nuevo traiga aires de bonanza o que por lo menos no empeoren las cosas.

Estamos ¿Trabajando? Por el pueblo.

Con frecuencia oímos a representantes de diversos movimientos con la frasecita “estamos trabajando”. La utilizan casi como un estandarte de un pseudo nuevo movimiento, casi ya parece que la han hecho marca registrada de sus grupos. Pero, ¿realmente están trabajando?

No puedo evitar hacer uso de la definición de física para lo que es el trabajo: el producto de la fuerza por la distancia recorrida. T=FxD.

Si asumimos que la fuerza es el esfuerzo realizado para lograr el objetivo deseado (tapar unos hoyos) y que la distancia es el beneficio (mejoría de la calidad de vida) que recibe el pueblo en términos reales. Tenemos que con frecuencia el resultado es: T= Esfuerzo X 0= 0.

No es que queramos que dejen de hacer, solo pedimos que se hagan cosas que realmente hagan una diferencia en la gente. Es tiempo de que las acciones dejen de ser el resultado de resolver un problema que solo me afecta a mi (¿recuerdan lo que paso con el malecón y el hoyo aquel?). Que las acciones no sean solo un medio publicitario y que los que dicen estar haciendo algo, realmente hagan algo y no abusen del pueblo poniéndolos a ellos a trabajar para decir que son ellos los que hicieron algo.

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