Con cierta frecuencia nos encontramos refiriéndonos al peligroso camino que han ido tomando las cosas en nuestro país, sobre todo en los últimos años…un camino que a veces parece ser el de una dictadura…

Control mediático expresado por la compra de periodistas por medio de publicidad colocada en sus programas, canonjías y puestos públicos, la inversión vergonzante en publicidad, el control de los periódicos por medio de costosísimas y frecuentísimas publicaciones, los intentos por desacreditar, interferir las señales, aterrorizar a los patrocinadores y hasta atentar contra la vida de los periodistas adversos o independientes, la manipulación mediática, el control y adulteración de la información, el ocultamiento de información, la difusión de información falsa de forma deliberada, el  cierre de canales opuestos, la presión a los grupos empresariales por medio del uso coercitivo y cuasi terrorista de los órganos tributarios, la violenta represión policial a marchas y manifestaciones de protesta pacífica, la organización y retribución a facinerosos para que agredan a grupos que protestan pacíficamente, las ejecuciones extrajudiciales, el desacato a decisiones judiciales, las presiones al poder judicial, las sentencia- abortos que se han conseguido para apañar actos de corrupción, La ilegal intervención y espionaje telefónico de líderes de la oposición política, el culto a la personalidad, la violación consuetudinaria a la constitución y las leyes, el irrespeto al congreso, la prevaricación, el cohecho, el tráfico de influencias, el nepotismo, las afiliaciones con el crimen organizado, la institucionalización de la corruptela, el robo descarado y escandaloso…

Es así como debemos admitir con tristeza y consternación que no vamos camino a una dictadura. Ya estamos en una. ¿Benevolente? Quizás. Gran parte de las peores dictaduras comienzan de esa forma…incluyendo la más cruel que nuestro país ha vivido…

Hemos jugado mucho con cosas serias, hemos perdido mucho el tiempo, nos hemos divertido con iniciativas inútiles e infructíferas y hemos dejado pasar lo inadmisible…

Este 16 de mayo quizás haya oportunidad de un giro…no es cierto que no hayan opciones honorables. Las hay…

Los que se queden en casa y los que decidan anular su voto pueden tener una certeza: cuando el último haz de luz se extinga, cuando la noche termine por arroparnos y el temor se convierta en terror y la pereza se torne en lamento, cuando sea demasiado tarde, la desesperación nos colme y lloremos por lo perdido, podrán contar con ninguno…

Link a “Camino a la dictadura I”…