Ya sabemos lo que pasó. El presidente tomó un préstamo sin autorización del congreso. El dinero se perdió, pues era para financiar unas obras que están paralizadas por falta de fondos, a pesar de que también estaban en el presupuesto….

Una persona es detenida por pilotear una avioneta sin plan de vuelo –traza- acción típica del narcotráfico…Se requisa la nave y se encuentran 600,000 dólares en efectivo. El caso toma un giro inesperado… ¡el piloto es hijo de un juez de la Suprema!… La fiscalía no presenta cargos y hasta se devuelve la avioneta…

La suprema retrasa el conocimiento de un caso ‘para no afectar políticamente a una parte en el proceso’ y eventualmente ‘evacua’ una sentencia que dice y no dice, que reconoce inconstitucionalidad pero rechaza otorgar calidad por ‘falta de interés’. (Algunos inocentes creen que los fondos públicos son interés de todos) Caso cerrado…

Pero hoy es viernes y queremos ‘botar el golpe’ y soñar un poco… Nos preguntamos ¿Qué habría pasado en una democracia?

El cuento comienza igual. El presidente toma un préstamo sin autorización del congreso y los fondos tienen un fin incierto…

El caso llega al conocimiento público y el congreso –de oficio- inicia una investigación profunda del caso. Se descubre que efectivamente se tomó un préstamo sin su autorización…

La cámara de diputados presenta una acusación contra el presidente de la republica según lo establece el artículo 26 de la constitución, con el voto unánime de sus miembros…

El senado recibe la acusación, conoce el caso y decide, de forma unánime, destituir al presidente de la republica por violación flagrante de la constitución, según el artículo 23 de la constitución. La asamblea nacional juramenta al vicepresidente, según el artículo 36 de la carta magna…

El procurador general de la republica ordena el arresto del presidente de la republica y del director de la oficina de ingenieros supervisores de obras del Estado y presenta cargos de desfalco -artículos 171 y 172 del código penal- ante la Suprema Corte de Justicia…

El caso es conocido de forma expedita, -el escándalo público es grave- y luego de estudiar un expediente cargado de pruebas contundentes, categóricas e irrefutables se emite la sentencia: 10 años de reclusión… pena máxima…

Pero eso habría sido en una democracia…