Que buen par…

El Lunes, al leer la columna de Adriano Miguel Tejada, no pude sentir más que pena y vergüenza ajena…

Adriano, cubierto con la bandera nacional, la emprende, con una furia patriota contra el “imperialismo yanqui”. Contra el imperio odioso e infame que mancilla nuestra ‘soberanía’ al financiar, por medio de agencias como USAID a organizaciones sin fines de lucro como Participación Ciudadana para que lleve a cabo “campañas de moralidad y contra la corrupción”…

En su ira santa, el cruzado de la patria llega a insinuar que grupos como “la revuelta, la multitud y ‘toy jarto”, compuestos por jóvenes desinteresados y verdaderos patriotas, están “muy bien aceitados con fondos públicos estadounidenses” o en el mejor de los casos, que son “tontos útiles”. Elija usted su opción…

Haciendo memoria nos cuesta recordar cuando Adriano ha adoptado posiciones tan genuinamente patriotas. No pudimos recordar un caso, pero debe ser por nuestra mala memoria…dicen que “nunca es tarde si la dicha es buena…”

Lo que si nos causo verdadero desconcierto y confusión fue la preocupación de Adriano por “los fondos públicos estadounidenses”. Lo decimos porque trabaja en un diario propiedad de un banquero corrupto condenado por robarse miles de millones de pesos…de ahorrantes y del Estado…

Nos preguntamos porque le preocupan más a Adriano los fondos públicos estadounidenses que los dominicanos. ¿Cree Adriano que olvidamos de que los diarios viven de la publicidad estatal desde que comenzó el gobierno virtual y mediático del PLD? ¿Qué no vemos como los grupos económicos los utilizan como arma mediática? ¿Qué no nos damos cuenta de cómo ‘crean opinión pública’, manipulan y tergiversan? ¿Piensan que ignoramos que es gracias a esos ‘Yanquis’ y a la presión –apropiada o inapropiada- que ejercieron, que los banqueros delincuentes recibieron condenas?

Solo nos queda pensar en que Adriano, al hacer insinuaciones rastreras sobre una generación novata, pero apasionada, motivada, decidida, resuelta, entregada y aun impoluta solo muestra hasta donde llega el descaro…

…hay que tener un buen par…