Hace unos días vimos como la policía asesino a un joven de Navarrete, en medio de unas protestas populares.

La policía parece haber entendido que las instituciones llamadas a mantener el orden deben utilizar como método principal el terrorismo.

Es inconcebible que los policías reciban órdenes de aterrorizar a la población, de ejecutar jóvenes y de crear más y más inconformidad, indignación, represión y frustración.

Nadie se cree ni se va a creer que esos policías asesinos salen a la calle a matar sin unas órdenes claras.

Ellos son responsables de la muerte, pero más lo son quienes los envían en esa “misión”. Y aun algunos de ellos tienen el descaro de venderse como “devotos católicos”. ¡Malditos sean! No son más que despreciables súcubos asesinos, serviles al poder y sedientos de sangre.

Casi parecería que ante un ambiente caldeado, un gobierno fallido, una corrupción rampante y una frustración creciente en la población, largamente reprimida, sectores del gobierno estén apostando a un gobierno de facto, tirando el fósforo en el polvorín.

Hace unos días se reporto el apresamiento de un importante capo que habría comenzado a hacer preocupantes revelaciones. La noticia también ha desaparecido de los diarios.

¡Maldita sea la prensa vendida! Los empresarios se han apoderado de los medios de este país y ahora son sus intereses los que gobiernan la prensa.

Ahora tenemos medios difamando jóvenes heroicos por oponerse a un sucio proyecto ambientalmente criminal. Y tenemos medios controlando información por defender un proyecto turístico en problemas. Y tenemos medios controlando su información porque sus dueños son banqueros condenados. ¿Que es lo que se pretende?!

Se sigue provocando a un pueblo pacifico. Se sigue asesinando jóvenes a mansalva. Se sigue con la corrupción y los negocios aun cuando es evidentemente imprudente. Se sigue reprimiendo sin ninguna justificación racional. Se sigue ampliando la brecha y se sigue la burla mientras el pueblo padece el hambre.

No nos quejemos después…se ha provocado demasiado.

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