En la cultura dominicana existe un personaje conocido como “El hombre Hombre”.

El “hombre Hombre” es el macho. El varón sin tacha. La expresión es motivo de constante gozo en el barrio, pues cuando algún varón se pone una prenda de “masculinidad dudosa” se arguye inmediatamente que “El hombre Hombre” no se la pondria.

El hombre Hombre no usa aretes. El hombre Hombre no se pone camisas de colores “dudosos”. El hombre Hombre no se saca las cejas. El hombre Hombre no se maquilla. Entre una larga lista de cosas que van de evidentes a hilarantes.

Sin embargo, hay unas concepciones sobre cosas que hacen del hombre Hombre lo que es, con las que no estamos de acuerdo. El hombre Hombre es aquel que escoge lo difícil y lo aspero en pos de su masculinidad.

Es en esa virtud que entendemos que el hombre Hombre no es aquel que tiene dos mujeres y tres queridas, sino el que tiene el valor, ante el mundo, de tener una y hacerla feliz. El hombre Hombre no es el que tiene 10 muchachos de 11 mujeres, sino el que tiene el valor de formar una familia ejemplar. El hombre Hombre no es el que se gasta el dinero de la casa en el colmadon con “los muchachotes” del barrio, sino el que cobra su salario y piensa primero en su familia y en las necesidades de su familia. El hombre Hombre no es el que vive piropeando a las mujeres del barrio, sino el que respeta la dignidad de la mujer y no teme pasar por pariguayo. El hombre Hombre es el que saca su familia adelante, el que esta ahí cuando sus hijos lo necesitan. Es el proveedor, el padre, el amigo, el esposo, el trabajador incansable, el hombre de bien, el líder, el modelo a seguir. El hombre que no teme a envejecer al lado de la mujer de su vida, aquella de la que habla Proverbios 31.10. El hombre hombre es el que al final del camino puede mirar atrás con orgullo y la satisfacción de haber cumplido la mision que Dios le encomendo…

El hombre Hombre es varon sin tacha…

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