Cuando hemos expresado nuestras dudas en cuanto a los procesos de “dialogo nacional”, nombramientos de comisiones, cumbres, etc. Etc. No lo hemos hecho nunca por mala fe. Nuestras dudas han tenido base en la observación de casi 10 años de gobierno del presidente Fernández y el gobierno del PLD.

El presidente Fernández y el gobierno del PLD se han caracterizado por dedicarse a hacer un gobierno virtual y hay que reconocer que virtualmente han hecho una gran obra.

Las inversiones en el rango de las decenas de miles de millones para la implementación de un gobierno mediático y virtual han rendido sus frutos.

Como contraparte a la implementación de un gobierno virtual y mediático se hace necesario que la población sea una población de analfabetos funcionales, preferiblemente muertos de hambre.

Una población con esas características es la ideal para que una continua campaña de propaganda grosera y grotesca adobada en tiempos electorales con el clientelismo más feroz, depravado y vil tenga efectos plenos.

Luego de una cruzada reivindicatoria preñada de huelgas y paros los médicos decidieron dar un compás de espera y poner su caso en manos del congreso, de quienes recibieron el compromiso de lograr sus metas, siempre y cuando “moderaran el verbo y la acción” (Es decir, que se desactivaran)

Luego de más de un año de entorpecer y paralizar al colegio medico, en el día de ayer el congreso rechazo el proyecto de aumentos de salarios. No entraremos en el análisis del proyecto mismo, porque no creemos que haga falta encontrar “fuentes de financiamiento” y no estamos de acuerdo con las fuentes que se habían identificado. La realidad innegable es que los médicos se quedaron “oliendo donde guisan”.

La opinión publica, (los medios de comunicación), de forma inaudita, se encuentra desde ya predispuesta y prejuiciada contra un colegio medico que renuncio a todo movimiento reivindicativo por más de un año. Verdaderamente increíble tomando en cuenta que todos reconocen que el reclamo es justo.

Al colegio medico solo le queda un camino: la radicalización total, cruel, cruda, brutal, desalmada, feroz, atroz… que mueran indigentes e inocentes en las salas de emergencia por falta de atenciones médicas…

Es duro. Pero contra un gobierno tozudo, terco, testarudo, abusador, antidemocrático, corrupto, manipulador y con control absoluto de los medios y disposición a utilizarlos sin medida no queda otra opción. Un gobierno como este solo entiende por la fuerza. A menos que los médicos se decidan a la “guerra total” no habrá aumentos para ellos. Seguirán “los diálogos”, “las comisiones”, los “intercesores”, los “mediadores”, los “notables”, “las cumbres”, las promesas, “ad infinitum”…

La “opinión publica” no debe preocuparles; estará en contra de todas formas.

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