Hemos recibido con sumo desagrado la noticia de que un funcionario del ayuntamiento del Distrito Nacional ha estado cobrando cientos de miles de pesos (Unos 300,000 mensuales en promedio) independientemente de su sueldo, de una cuenta de “horas extras”.

Resulta estéril calcular el número de horas o la tarifa de esas horas extras para que un funcionario pueda justificar más de 400,000 pesos en un solo mes. Un solo funcionario. Eso nos da una idea de lo que pasa en el ayuntamiento. También explica porque un ayuntamiento que ha manejado más de 15,000 millones de pesos solo ha podido retornar unos lindos parques “Las canquiñas” que no llegan al millón de pesos cada uno en unos 6 años de administración.

Las primeras explicaciones nos tratan de justificar, de forma infructuosa y patética, que no se trata de horas extras, a pesar de que es en esa cuenta donde se están procesando los pagos. Se ha tratado de decir que se trata de “comisiones”. El ayuntamiento del Distrito Nacional nos quiere hacer entender que sin siquiera haber hecho una campaña de recaudación y sin poder asignar a nadie el merito de que la gente pague la basura, es licito y legitimo darle a un funcionario millones al año en calidad de “comisiones”.

Valdría la pena evaluar si es lógico que un ayuntamiento que alega un déficit en sus recursos, pague millones en comisiones de recaudaciones de impuestos municipales a funcionarios que ya ganan sueldos de lujo.

¿Cuándo diremos basta?