El día de hoy, deseamos abordar una de esas confusiones que con frecuencia se escuchan en la prensa. Esta particularmente lo hemos escuchado con más asiduidad recientemente por los conflictos a los que ya nos hemos referido entre grupos evangélicos y la Iglesia Católica.

¿A que nos referimos? Nos referimos al concepto de que la Republica Dominicana es un Estado laico. Este enunciado es uno de los que fueron utilizados para combatir el Concordato entre el Vaticano y la Republica Dominicana y nos parece interesante realizar la aclaración, pues hemos inclusive escuchado que nuestra constitución establece que la Republica Dominicana es un Estado laico.

Lo primero que debemos aclarar es que la palabra laico no aparece en nuestra constitución vigente, por lo que cualquier alegato en esos términos es incorrecto en el mejor de los casos, posiblemente mal intencionado.

Lo que la constitución establece en su articulo 8 numeral 8 es “…la libertad de conciencia y de cultos, con sujeción al orden público y respecto a las buenas costumbres…” lo cual significa que ni siquiera existe en nuestro país una libertad de culto absoluta, pues si el culto no se corresponde con las buenas costumbres no estaría amparado en la constitución de la republica.

El articulo 3 de la constitución establece que “…la República Dominicana reconoce y aplica las normas del Derecho Internacional general… en la medida en que sus poderes públicos las hayan adoptado…” es decir, que una convención internacional, instrumento reconocido por el derecho internacional universal, una vez aprobada por el congreso (poder publico), es parte de nuestro cuerpo legal.

El concordato, acuerdo internacional entre la Santa Sede y el Estado Dominicana firmado el de Junio de 1954 y confirmado este mismo año establece en su articulo primero que “…La Religión Católica, Apostólica, Romana sigue siendo la de la Nación Dominicana y gozará de los derechos y de las prerrogativas que le corresponden en conformidad con la Ley Divina y el Derecho Canónico…” Nótese que no se establece la religión católica como la religión oficial, sino que meramente se reconoce que lo seguirá siendo.

Resulta interesante que “un Estado laico” tenga como juramento para toma de posesión del presidente uno que comience con: “…juro por Dios…” (Art. 54 Constitución de la Republica Dominicana) y que tenga un escudo de armas con un lema que ponga a Dios aun antes que la patria “Dios, Patria y Libertad” (Art. 96 Constitución de la Republica Dominicana)

La realidad es que los ideólogos de la patria eran personas con profundas creencias religiosas, que no pensaron en un Estado laico, sino más bien en un Estado con una inspiración decididamente religiosa. El lema de nuestro escudo de armas y el juramento trinitario (“…En nombre de la Santísima, Augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente…”) son solo algunas pruebas de esto. Quien este familiarizado con el ideario Duartiano sabe que esto es innegable.

El Estado Dominicano es un Estado cristiano católico con libertad de conciencia y de culto para todas las demás denominaciones cristianas y religiones no cristianas. Eso es lo que dicen nuestras leyes, la sustantiva y las adjetivas y eso es lo que el espíritu de las mismas plantea. Lo demás es querer forzar el mingo…

.
Anuncios