El gobierno anunció hace unos días que el presupuesto del 2009 será idéntico al presupuesto del 2008. Eso implica muchas cosas.

Todas las dependencias del Estado, como ya se ha anunciado, tendrán las mismas asignaciones que tuvieron el año pasado. Si tomamos en cuenta el crecimiento poblacional debemos entender que salud y educación, que solo gozaron del 1.5 y 1.7% por PIB respectivamente en el 2008 tendrán un porcentaje del PIB aun menor en el 2009. Debemos saber que la educación seguirá deteriorándose. Ya el secretario de Educación, que había dado declaraciones desafortunadas, ha declarado que ese presupuesto “ataría” la educación. Los maestros pueden dejar de soñar con aumentos salariales…

La salud publica, que fue pésima en el 2008, será peor en el 2009 de acuerdo al presupuesto asignado. A los médicos y enfermeras, que se les habían hecho promesas, no se les cumplirá. Ya han anunciado protestas.

El déficit en el sector energético no va a mejorar, a pesar de las afirmaciones en el sentido contrario, pues sin dinero no puede haber solución. Ni siquiera los contratos podrían ser renegociados sin fondos. Puede esperarse que las protestas generalizadas que hemos visto los últimos meses por los despiadados apagones seguirán.

La situación del Banco Central es precaria e incapaz de renovar gran cantidad del stock de certificados de depósitos sin petrificar la economía (La única forma de renovarlos seria ofreciendo intereses aun mas altos que contribuirían a frenar mas aun el crédito) se vera ante una proceso inflacionario por la apreciación del dólar que no sabemos donde parara.

El déficit que tanto se negó ya ha sido admitido como uno de los mas bestiales de los últimos 20 años. Solución: Mayores impuestos o una reducción de gastos que implicaría despidos de decenas de miles de simpatizantes y miembros del partido.

El presidente Leonel Fernández llego de su último viaje y se entero que todas las obras que prometió en su discurso de toma de posesión quedaron fuera del presupuesto. Solución: Incluirlas a costa de reducir aun mas las partidas a todo lo demás o no incluirlas y pagar el costo político de no realizar ninguna de las obras prometidas.

Los empresarios han anunciado posibles despidos masivos y la delincuencia sigue en la peor situación que podamos recordar en tiempos recientes.

Hoy como nunca tenemos a los pobres, la clase media y los sectores pudientes y de poder unificados en un animo de negación inflexible ante medidas que les exijan aun mas que lo que ya se les ha pedido. El pueblo se resiste a entregarle la sangre al gobierno, lo único que nos queda.

Ante una posible crisis de magnitudes inconmensurables tenemos un gobierno errático, torpe, sin credibilidad y sin crédito luego de haber logrado una reelección de forma cuestionada por numerosos organismos independientes. Por eso mismo no se podrá contar con la cooperación de la oposición, que no les dará tregua.

El presidente aun cree que con seminarios y comisiones se resuelven los problemas. El 2009 será un año difícil…

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