Hemos dado seguimiento a las controversias recientes entre una parte de las iglesias evangélicas y la iglesia católica.

El primer capitulo fue la acción de un grupo evangélico contra el Concordato. Nos pareció aquella vez que el grupo evangélico estaba mal asesorado y la sentencia que finalmente rechazó el recurso lo confirmó. El concordato se fundamenta en que la iglesia tiene diversas expresiones y una de ellas es la de estado, El Vaticano, que como tal, tiene derecho a contratar con otros estados. Es bueno aclarar que algunos tienen la confusión por la opinión disidente de algunos de los jueces. La mayoría de los magistrados de la suprema corte de justicia entendieron que los argumentos del grupo no tenían base jurídica y los rechazaron. Los jueces que tuvieron una opinión disidente lo que entendían era que el recurso debía declararse inadmisible. Todos estuvieron de acuerdo en que el recurso no prosperaría. La diferencia estuvo en la forma.

El segundo capitulo, es de la prematuramente manida ley de cultos. La voz autorizada de la iglesia católica, la conferencia del episcopado dominicano, ya expreso en una primera declaración, que la ley de cultos no era inconstitucional, y que solo tenía preocupación por cuanto la ley abría una brecha para que desaprensivos pudieran fundar iglesias con fines lucrativos más que religiosos. Esto genero una ola de protestas de una buena parte de las iglesias evangélicas que interpretaron esto como un insulto más. En el día de ayer la conferencia del episcopado dominicano aclara que no se opone a la ley sino que mas bien entiende que de la lectura del proyecto resulta evidente que el objetivo del mismo no es la libertad de cultos, que ya esta protegida por la constitución de la republica, sino la obtención de unas atribuciones que eventualmente abrirían la brecha a grupos con fines meramente económicos.

Debemos admitir que en mas de una ocasión, altos jerarcas de la iglesia católica han hecho declaraciones hirientes con respecto a los grupos evangélicos, a titulo personal, pues la voz autorizada de la iglesia es la de la conferencia del episcopado. A pesar de esto, muchas veces se hace evidente la diferencia abismal en términos académicos entre la iglesia católica y las iglesias evangélicas.

Si la iglesia católica realiza matrimonios validos civilmente es mas por su capacidad probada de conservar registros de forma adecuada y de sus características éticas, en esa materia, que en su calidad de iglesia propiamente dicha. Es esa diversidad de expresiones que muchas veces es difícil de entender. Es eso lo que motiva que organismos como los consulados, de países plenamente laicos inclusive, crean mas en el documento de “fe de bautismo” que en las actas de nacimiento emitidas por la Junta Central Electoral.

Nuestra posición es de no oposición a la ley de cultos. A la iglesia católica no le afectara en nada pues la misma ley la excluye. A pesar de eso cabria preguntarse si las iglesias evangélicas no estarían jugando un juego muy peligroso…

¿Qué pasaría si a pesar de las objeciones de la Junta Central Electoral y las preocupaciones expresadas por la iglesia católica se aprueba esta ley y poco tiempo después hay un escándalo? ¿Saldrían las iglesias evangélicas mejor o peor de ese trance? ¿Podrían evitar el estigma generalizado? ¿No podrían salir peor de lo que están ahora?

Seguiremos dando seguimiento a este tema…

Anuncios