El día de ayer discutíamos como era posible para un gobierno como el actual no desestabilizarse. Discutíamos que nunca habíamos visto un gobierno tan joven (No han pasado 3 meses de la toma de posesión) con tantos problemas y con una crisis tan grave.

Brevemente y sin esfuerzo pudimos citar una serie de problemas graves: Un déficit fiscal sin precedentes, una deuda con las generadoras que no hay como pagar y que pasa de los 16,000 millones de pesos, un gobierno quebrado y sin capacidad de aumentar impuestos, unas recaudaciones en menos de un 40% de lo estimado, las reservas en dólares menguantes, las subastas desiertas del Banco Central, las protestas generalizadas por los apagones, la economía blindada llena de hoyos, el Turismo quebrado, las Zonas francas quebradas, la agricultura quebrada, los empresarios a punto de quiebra, os comerciantes en las mismas, los transportistas haciendo lo que les da la gana, la delincuencia que ya no respeta clase ni sector, la droga que nos arropa, la corrupción sin precedentes, la justicia manipulada, amenazada y débil, la reforma para aumentar los poderes presidenciales e incluir la reelección, la leche del desayuno escolar otra vez con problemas, el negociaso de los Súper Tucano, la negociación con los Pellerano en el caso Bancredito, el sospechoso viaje del procurador y la firma “de orden”, los bancos comerciales con una cartera deteriorada, los precios de los combustibles que no han seguido la tendencia mundial, el secretario de economía reconociendo que se están quedando con el dinero de los combustibles “para compensar”, los importadores de vehículos quebrados, el sector construcción en el piso, el desempleo rampante, el salario de navidad incierto entre otras muchas.

Debemos admitir que no solo nos preocupamos por la continuidad y estabilidad del gobierno, sino que nos preguntamos como se había logrado mantener y como se mantendría un gobierno en esas condiciones. Fue entonces cuando uno de nuestros miembros hablo de una estrategia brillante, debemos reconocerlo, que había estado usando el PLD por mucho tiempo, y que seguiría utilizando mientras fuera efectiva: La estrategia del turno.

¿En que consiste la estrategia del turno? Consiste en que un funcionario dice o hace una barrabasada de marca mayor y la atención de los medios (también controlados) se va hacia ese tema por una o dos semanas, quizás más, si la barrabasada es buena. Mientras tanto, se divierte la atención del país por un tiempo de sus apremiantes, graves y reales problemas.

Es así como hemos tenido que escuchar funcionarios hablar de “economías blindadas”, “de voces distorsionantes y confusionistas” (Que hablaban de déficit), de que “el beneficio de la clase media es la estabilidad económica”, de “que a los médicos no se les esposó y lo demostraremos”, de que “el turismo está blindado, es infalible”, de que “cedularan a los haitianos ilegales” y otro genero de vascuencias que terminan generando semanas de debates, mientras las voces del pueblo son acalladas por debates artificialmente generados.

Debemos reconocer la genialidad diabólica de la estrategia. La estrategia funciona…

Hasta un día…

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