Decir algo como eso hace años habría parecido algo verdaderamente descabellado. ¿Violencia en los Estados Unidos como resultado de unas elecciones? Eso es algo de países en vías de desarrollo, no de la “primera y mejor democracia del mundo”.

El fenómeno Obama ha representado un resurgir de la política en los Estados Unidos. Personas que nunca se involucraron en política están apasionadamente participando en el proceso. Obama ha estado atrayendo multitudes a sus discursos. En uno de ellos se hablo de más de 150,000 personas. Verdaderamente sin precedentes en la historia de los Estados Unidos.

Desde que Obama comenzó su campaña política apeló y logró unir a su causa a un segmento tradicionalmente poco involucrado en la campaña política: La juventud. Las ciudades universitarias representaron sus plazas fuertes en la lucha por la nominación demócrata y fueron los jóvenes universitarios los principales capitanes en el terreno cuando el trabajo más fuerte, el comenzar a mover la maquinaria, fue necesario. Fueron los jóvenes los que encendieron la base, los que llamaron la atención a tantos millones que se apasionaron una vez escucharon el discurso de esperanza del senador Barack Obama.

En principio los negros no creyeron mucho en él. Pocos candidatos negros han tenido esperanzas serias, pero una vez comenzó a ganar estados en la lucha por la nominación demócrata y se vio una posibilidad real de triunfo los números se hicieron irreales. Barack Obama ganó muchos estados con márgenes de más de 95% de los votos de los negros.

Muchos estados están preparándose para las grandes multitudes que se espera saldrán a las calles a celebrar la victoria de Barack Obama esta noche. Todas las encuestas desde hace más de un mes dan la victoria de forma clara a Obama. Las expectativas que se han creado son de victoria clara y arrolladora de Obama temprano esta noche.

Si consideramos que los sectores que principalmente lo respaldan son los negros, los hispanos y los jóvenes y sabemos que esos sectores están convencidos de que la victoria sea decisiva, arrolladora y clara, cabe preguntarnos: ¿Qué pasaría si la noche se alarga, si se perciben maniobras en diferentes estados para negar la victoria a Obama y si eventualmente se impone una victoria cerrada de John McCain?

Esto, a nuestro entender, no pasará. Pues Barack Obama será dado ganador por varias cadenas de televisión antes de las 11 de esta noche haciendo historia y comenzando un nuevo periodo para los Estados Unidos. Sin embargo, las posibilidades de violencia son reales, la dinamita está colocada, solo hace falta el detonador.