Leonel Fernández no es ni ha sido nunca creyente de la seguridad social. Muchos han dicho que Leonel realmente no tiene una ideología, pues ha defendido y promovido tantas doctrinas diferentes que es difícil saber en cual es que cree. A pesar de eso, una de las primeras doctrinas que defendió y por las que se le conoció, fue la del liberalismo económico y fue un gran abanderado de la globalización. Las nefastas “capitalizaciones” de su primer gobierno parecieron confirmar esa ideología.

Cuando Leonel salió del gobierno en el 2000 se instaló un gobierno del PRD, que recibió un Banco Central sin reservas. Consumidas por el temor del mandatario al “costo político” de ajustar los combustibles como era necesario.

A pesar de las cosas negativas de ese gobierno (Que no son ni la sombra de lo que se ha vendido) Algunas cosas pudimos resaltar como positivas. Una de ellas, sin duda alguna, la ley de seguridad social.

En el cuatrienio 2004-2008 sufrimos con la implementación de una ley que parecía fallida y mal concebida, cuando en realidad lo que pasó fue que Leonel se negó a aportar los mas de 10,000 millones que el Estado debía aportar para que la seguridad social funcionara. Finalmente se implemento una formula muy a su estilo y gusto: Que la clase media, ya hace mucho obligada a pagar seguros privados, financiara del sistema y asumiera los costos que el gobierno no estaba dispuesto a pagar. La clase media termino con costos médicos más altos por una cobertura de menor calidad. Las únicas beneficiadas han sido las administradoras de riesgos de salud. Los mismos de siempre.

Otro de los logros eran los fondos de pensiones. Una importante pata de la mesa de la seguridad social. El gobierno no tenia que hacer nada, pues estos fondos solo tenían que ser administrados eficientemente y teóricamente las deducciones a los empleados y los aportes de los empleadores debían asegurar un retiro digno a los trabajadores. El caso es que ante la acumulación de esos recursos, el gobierno se comenzó a sentir tentado. Al día de hoy un 40% de los fondos de pensiones han sido aportados al Banco Central (“Invertidos” seria la palabra que usaría nuestro magno presidente) para continuar la política de abaratamiento irreal de la tasa del dólar (Que dicho sea de paso subsidia a los productores extranjeros en perjuicio de los nacionales) Con un dólar que ya ha pasado de 35 por 1 y 37,000 millones de pesos en certificados del Banco Central venciendo antes de fin de año, probablemente lo que queda de los fondos de pensiones acabaran allí.

Si a eso agregamos la inversión de solo un 1.5 del PIB en salud y 1.8 en educación, las epidemias de conjuntivitis, leptospirosis y dengue, entre otras. La situación de los envejecientes, las mujeres pariendo en los pisos de los hospitales, etc. Todo esto mientras los funcionarios exhiben un lujo irritante y se gastan 60,000 millones en un metro sin estudios, sin planos, sin concursos y sin presupuesto solo podemos concluir que Leonel Fernández es enemigo de la seguridad social.

Lamentablemente, al igual que Balaguer, es maestro de las miserias del pueblo y ha sabido manejarlas de forma indigna y aberrante, pero sumamente eficiente…

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