Hemos señalado en los últimos días como el senador Wilton Guerrero, por haber hecho denuncias responsables y valientes, ha encontrado una feroz oposición, principalmente desde su propio partido.

Franklin Almeyda amenazó al senador con sanciones si seguía manejando el caso públicamente.

El comité político del Partido de la Liberación Dominicana –PLD- que prometió tratar el tema hace semanas, mantiene un infame silencio y no ha tratado el tema.

El jefe de la policía ha declarado sobre la validez de un informe preparado por una comisión cobarde que ya ha sido criticado por organizaciones independientes y calificado de mamotreto.

El Procurador General de la Republica, el mismo al que se le habían hecho las denuncias sobre esta situación en diversas ocasiones sin que hubiera hecho nada, el mismo que siempre está de viaje cuando hay un caso caliente que requiere responsabilidad, el mismo que estuvo de viaje cuando se firmo “de orden” el desistimiento del ministerio público en el caso Bancredito, -ese mismo-, se permitió poner en duda la moralidad del senador Guerrero. Se permitió inclusive mencionar de forma manifiestamente mal intencionada un supuesto arresto de un hijo del mismo en los Estados Unidos, sin decir las razones para dejar que cada quien sacara sus conclusiones, cuando el sabía muy bien la tontería que originó el señalado arresto.

El presidente y el vice-presidente de la republica han mantenido un peligroso silencio.

Gobernadores, generales y fiscales, miembros y alineados al PLD. Implicados en el caso.

Mientras tanto, el PRD, el partido que un famoso difamador convicto ha señalado siempre como el partido con más ataduras al narcotráfico, permaneció en las gradas. El partido que sufrió las acusaciones de “Narco Estado” cuando fue gobierno, no hizo leña del árbol caído. No aprovechó la crisis para politizarla, como hizo una vez el PLD ante la crisis bancaria del 2002.

Hoy el PRD ofrece su equipo de abogados para defender al senador Wilton Guerrero ante las acciones judiciales que han emprendido los implicados en los casos en su contra. El PRD hoy llena el vacío creado por el PLD, que no ha ofrecido sus abogados para defender al senador a la fecha.

Hoy nos queda preguntarnos. ¿Dónde está la magia?

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