Se buscaran muchas razones para explicar la destrucción del Partido Reformista. Unos dirán que Balaguer nunca permitió un verdadero relevo o que sangre nueva renovara el partido. Que destruyo a todos los que aspiraron a desarrollar un liderazgo dentro del partido y que nunca vio bien que alguien mas se destacara y se perfilara como presidenciable. Todos tendrán razón.

A pesar de eso, entendemos que la razón fundamental de la destrucción del partido reformista se encuentra en uno de los atributos principales de las gestiones de su caudillo: La corrupción total. La adicción al poder y a sus ventajas y canonjías.

El PLD y el PRD también sufrieron la perdida de sus principales caudillos y aunque ambos desarrollaron procesos diferentes, ambos sobrevivieron vigorosamente a la partida de sus líderes.

¿Por qué no pudo el partido reformista? De nuevo. La respuesta esta en la corrupción total a la que se acostumbraron los reformistas. Los malos se acostumbraron a la corrupción criminal y descarnada. Los “buenos” se acostumbraron a los cargos, a las mieles del poder, a las ventajas, a las consideraciones y también a ese trafico de influencias que tan poca gente entiende como corrupción.

Es por eso que el partido reformista no funciona en la oposición. Necesita del poder. Leonel entendió eso. Lo entendió bien y lo manejo mejor. Le ofreció a los reformistas eso que necesitan para funcionar. El reformista no es de aguantar en oposición. Es por eso que se fueron comprando, convenciendo e “incentivando” a reformistas desde el mismo 1996 en el que el PLD se apropio de la base del partido reformista en la clase media y alta.

Ya en el 2000, aun con Balaguer como candidato, el partido reformista no pudo reclamar esa tajada perdida y termino empatando a 25% con el PLD.

En el 2004 el PLD siguió succionando la sangre al partido reformista y Eduardo Estrella no llego ni a un 10%. El 2008 fue la culminación del proceso, cuando después de una campaña en la que se dio a los reformistas eso que ellos anhelaban, se logro llevarlo a menos de un 5% y a perder su personería jurídica.

Los pocos “lideres” que quedaron se han ido plegando a una dura realidad: Leonel es el nuevo líder del partido reformista, integrado y fundido con el partido reformista. Ya pasaron por el palacio el ex-candidato Amable Aristy y su hija, Lila Alburquerque y Rogelio Genao y Víctor Gómez Casanova. Ya se sabe de algunos privilegios y obras para Higüey, de algunos nombramientos y de un posible nuevo embajador en El Vaticano que podría no ser extraño al cargo. Ya se ha anunciado que el partido reformista seguirá la línea del PLD en la reforma constitucional.

Lo que queda, fuera de líderes que ya han negociado en el pasado, es la rábula. Eso también se resuelve con grasa. Los que no tuerzan hacia el lado de la grasa, torcerán hacia el PRD, único partido de oposición en la Republica Dominicana. Ya algunos líderes reformistas lo hicieron hace unos días. Es lo que queda a quienes quieran hacer carrera política: Alinearse hacia la centro izquierda que tendrá que volver a representar el PRD o hacia la centro derecha que ya representa el PLD.

El sistema bipartidista en la Republica Dominicana ha comenzado…

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