La semana pasada nos referíamos a la opinión de Joseph Stiglitz en cuanto al salvamento que se propuso al congreso y que la cámara de representantes termino rechazando.

Mucho hemos oído de lo profundo de la crisis y de lo difícil que es para la economía americana recuperarse en este momento. Se ha dicho que si no se aprueba el plan de salvamento la economía terminara colapsando y probablemente entrara en una larga recesión y probablemente hasta una depresión.

Vimos como una cámara de representantes altamente politizada rechazo un plan muy impopular en un año electoral. ¿A quien le pareció esto extraño? La realidad es que muchos congresistas, sobre todo republicanos, se están jugando su carrera política este año, con un candidato poco efectivo, una gestión de ocho años desastrosa y una crisis económica sin precedentes.

A pesar de todo es muy probable que se termine aprobando el plan de salvamento. La pregunta que muchos se hacen es: ¿Es seguro que ese plan funcionara? ¿Resolverá la crisis? Es una pregunta a la que ni las principales autoridades financieras y regulatorias tienen respuesta. Lo cierto es que no saben.

El profesor Joseph Stiglitz es uno de los que cree que el problema no necesariamente se resolverá por medio del paquete. Hay una diversidad de razones pero consideremos algunas de las que con más fuerza se arguyen actualmente:

Las autoridades financieras tienen unos dos años inyectando cantidades monstruosas de capital y modificando las tasas y los mercados no han respondido.

Las autoridades han considerado que el principal problema del mercado es la confianza y a pesar de que es uno de los problemas no es el único. Las carteras “toxicas” de las instituciones financieras hipotecarias no se resolverán con esta crisis y además ¿Si el mercado se traga estos fondos y el mercado se calma por unas semanas y luego vuelve la crisis, que se hará entonces?

La crisis en los Estados Unidos es compleja, no tiene visos de solución inmediata y si las cosas se siguen deteriorando no se sabe donde parara esto. Una recesión en la economía de los Estados Unidos afectara a todo el mundo y sobre todo a los países pequeños como la Republica Dominicana.

Que pena que en vez de estar tomando medidas y ejecutando un agresivo plan de austeridad nuestro presidente lo que esta haciendo es ir a foros internacionales a hablar disparates como que las remesas aumentaran, que la crisis no nos va a afectar y que se comenzara una segunda línea del metro.

Es de las veces en que nos duele recordar que “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”.