La situación económica en la Republica Dominicana es sumamente compleja. Desde el punto de vista de alguien que no vive del gobierno, que no tiene oficina en el Banco Central, que no es asesor de ningún organismo, que no es “periodista” con doscientos anuncios del gobierno y que no tiene la cabeza hueca, la situación luce complicada.

En las últimas semanas hemos observado como el dólar ha ido subiendo. La explicación es una sola: Hay una proporción de pesos contra dólares en la calle más alta de la que habían antes de que comenzara este proceso. El proceso se retrotrae al periodo eleccionario. Durante ese periodo al Banco Central se le dio la orden de frenar el dólar aunque costara sangre. El Banco Central acató la orden y consumió 25% de las reservas en dólares en 5 meses. Misión cumplida: se ganaron las elecciones. pero el ritmo no podía continuar porque ese ritmo se traga las reservas en dólares en cuestión de meses. Esta directriz es un ejemplo más de la irresponsabilidad política de nuestro presidente y de su disposición a hacer cualquier cosa con tal de lograr sus objetivos politicos y evitar “costos políticos”. Recordamos todavía como consumió las reservas al final de su periodo 1996-2000 para evitar que subieran los combustibles y salir “con mala imagen”.

Lamentablemente para el Dr. Fernández, el costo político no se evitó, más bien se difirió. El costo hay que pagarlo ahora…

Los certificados de depósitos del Banco Central han sido hasta ahora el mecanismo por medio del cual el gobierno recoge el excedente de circulante, controla la inflación y a pesar de que mantiene a la economía seca, asegura alguna “estabilidad”. Este mecanismo, en virtud de la percepción de los agentes, de que las cosas están “fuera de control”, se ha hecho poco efectivo. Las últimas subastas que ha hecho el Banco Central han sido preocupantemente ignoradas. Algunas no han llegado ni al 20% de la oferta. Eso complica la situación del déficit cuasi-fiscal, pues obliga al Banco Central a ofrecer tasas mas altas. Lo difícil es que ni esas tasas han logrado despertar el interés esperado. El mercado espera un ajuste brusco.

La inflación es otro de los problemas. A pesar de todo el esfuerzo. Los números indican que la inflación pasara con creces los dos dígitos. En un ambiente de desempleo masivo como el actual (A pesar de lo que el gobierno quiera decir, solo en zonas francas y turismo se perdieron cerca de 200,000 empleos en los últimos cuatro años) y de delincuencia resultante (Hay una relación directa entre desempleo y delincuencia) la inflación puede ser un peligroso elemento, quizás un detonante…

Un problema grave es la incapacidad evidente del gobierno para reducir el gasto. Todas las leyes y disposiciones de austeridad que se han emitido han sido violadas. El gobierno hasta ahora ha demostrado que solo sabe aumentar el gasto y compensar con nuevos impuestos. El sentimiento generalizado es que no se aguantan mas impuestos. Con una población negada a aceptar nuevos impuestos, una situación fiscal fuera de control, y un gasto publico alocado el pronostico no es bueno…

Por ultimo muchos grupos empresariales y de la “sociedad civil” están reclamando un nuevo acuerdo con el FMI. La razón es evidente. Nadie cree que el gobierno pueda controlar el gasto sin una supervisión externa.

El pronostico no es bueno. Se ha perdido la confianza…