En el día de ayer comenzamos a analizar el fenómeno Obama y tratamos básicamente los aspectos que dificultan el éxito de la candidatura de John McCain. Hoy continuamos con los elementos que favorecen a Obama.

A nuestro entender hay dos factores que son probablemente los más importantes a favor de Obama: El carisma y la capacidad para captación de recursos que tiene su candidatura.

La candidatura de Obama tuvo la capacidad de vencer a la que parecía una candidatura invencible: La de Hillary Clinton. El mismo Al Gore, luego de recibir en un mismo año el Oscar y el premio Nóbel de la paz, desistió de sus aspiraciones por la percepción de que Hillary era indetenible. La candidatura de Obama no solo logró prender entre los jóvenes y los independientes, sino que logró la base más amplia de donantes jamás vista y rompió récords en recaudaciones. Fue una campaña agresiva, inteligente y muy bien financiada. Al final, llevo a Hillary contra la pared y ocurrió lo impensable al comienzo de la campaña: se convirtió en el virtual candidato demócrata.

Luego está el tema del carisma. Obama es un orador verdaderamente impresionante y esa ha sido la gran diferencia. Ha logrado llegar a aquellos votantes que nadie había podido. La convención demócrata logró integrar una cantidad enorme de votantes independientes y apáticos. Eso se le puede agradecer a Obama.

Los medios parecen estar enamorados de Obama y todo se resume en un punto: Obama genera mayores ratings. McCain está en evidente desventaja. Su campaña parece no encontrar la forma de contrarrestar este inconveniente.

Obama ha logrado mantener una ventaja de 5-7% en las encuestas en promedio a nivel nacional. Y todavía no comienzan los debates. Cuando comiencen los debates y Obama se haga dueño del escenario ante un McCain débil y errático (como ha sido hasta ahora cuando habla) los resultados son predecibles.

Finalmente, está el asunto electoral. Actualmente Obama cuenta, según las encuestas, con unos 221 delegados electorales, (270 necesarios para ganar la presidencia) mientras McCain cuenta con unos 189. Hay unos 128 que están indecisos en 11 estados. McCain necesitaría ganar el 63% de los delegados que están en juego para imponerse, cuando las encuestas solo le dan un 40%. Obama solo necesitaría un 38% cuando las encuestas le dan entre 45-47% de las preferencias.
Obama puede lograr la victoria con algunas combinaciones de pocos estados como: Florida, Ohio y Missouri (51 delegados) o bien Ohio, Michigan Colorado y Nevada (51) o alguna combinación de pequeños estados como Missouri, Iowa, Minnesota, New Hampshire, Virginia, Nevada y Nuevo México (51).

Ninguna de estas combinaciones es suficiente para McCain imponerse. McCain tendría que ganar prácticamente todos los estados que están en juego actualmente, a pesar de estar debajo por más de 5 puntos porcentuales en las encuestas. La ventaja de Obama sobre McCain probablemente se ampliará, haciendo aún más difíciles las perspectivas de McCain.

Todo parece indicar que a menos que ocurra algo totalmente inesperado, Estados Unidos estará eligiendo a su primer presidente negro en Noviembre de este año. El viento sopla a favor de Obama…

Anuncios