Hace unas semanas estuvimos entre los sorprendidos de que el hijo del Vicepresidente de la Suprema Corte de Justicia, Rafael Luciano Picardo, el joven Rafael Alberto Luciano Corominas, habiendo sido sorprendido, junto a otras dos personas, trayendo al país unos 600,000 dólares en efectivo en bajas denominaciones, fuera luego dejado fuera del caso, al considerarse que “el no sabia lo que traía su compañero” que además convenientemente se atribuyó toda la culpa.

No importo que hubiera una nota que indicaba una cantidad mayor a la realmente encontrada y que según versiones esas cantidades fueran cotejadas con consumos que habían hecho los tres en Puerto Rico.

Tampoco importó que el joven Luciano Corominas fuera propietario de dos avionetas, con un sueldo de 30,000 pesos como oficial del estado civil de Boca Chica.

Menos aun que viajaran sin plan de vuelo, lo que además de una violación a las normas internacionales es común de los vuelos del narcotráfico y el lavado.

Claro que nada de esto tuvo que ver con que el vicepresidente de suprema se reuniera con el director de Aduanas, Miguel Cocco, conocido como el mejor negociador del PLD…

Por si todavía nos quedaba algo de capacidad de asombro nos enteramos de que la avioneta Cessna matricula HI-831 propiedad de Rafael Alberto Luciano Corominas se encuentra entre otras 4 que fueron donadas por aduanas a la Fuerza Aérea para la lucha contra el narcotráfico luego de haber sido decomisadas por “…haber sido utilizadas en el contrabando de dividas, tráfico de indocumentados y estupefacientes…”

No podemos entender como es que si a Luciano Corominas no se le ha acusado de nada se le haya decomisado su avioneta. Si el es tan inocente que no procede ni siquiera hacerle una acusación, ¿Cómo es que se le incauta una aeronave que vale una fortuna? ¿O eso fue parte de la negociación?…oh…es cierto. No hubo negociación…

http://www.dga.gov.do/dgagov.net/portal/defaultNews.aspx?id=157
http://www.diariodigital.com.do/articulo,28314,html

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