El caso Quirino es un caso que para los observadores de las situaciones jurídicas no puede calificarse de menos que de “apasionante”. He aquí un caso en el no hay explicación jurídica para muchas cosas y un caso en el que se pueden hacer innumeras presunciones basados en la información disponible. Es verdaderamente un “caso de viernes de tragos” entre abogados.

Primero están los detalles que nadie ha querido dar o explicar pero que muchos saben. ¿A dónde iba el camión? ¿Por qué se interviene antes de llegar a Santiago? ¿Por qué no dejar que llegara a su lugar de destino, implicando a todos los involucrados?

Estas serian las emocionantes preguntas que se plantearían en el susodicho grupo al tanto que se degusta la primera ronda de cerveza, de vino, de whisky o cual que sea la preferencia del grupo de juristas. Generalmente el orden que hemos utilizado de izquierda a derecha también describe las edades de los grupos, avanzando la edad hacia la derecha.

Luego de este primer debate sin duda vendrían las preguntas procesales en sentido general. ¿Dónde están las grabaciones de Quirino? ¿Por qué no se sabe con quien o quienes se comunico Quirino antes y después de su arresto? ¿Por qué fue el director del DNI a la fecha puesto en retiro de forma tan intempestiva? ¿Qué paso con unos agentes del FBI que vinieron a buscar las grabaciones? Todo esto al son de la tercera o cuarta ronda.

Es entonces cuando se presentan las preguntas verdaderamente difíciles de contestar. ¿Por qué a cierta decoradora le permitieron retirar “sus” muebles de un almacén de Quirino? ¿Se conoce de alguien más que haya disfrutado ese privilegio? ¿No es esa misma decoradora actualmente la esposa del director del DNI puesto en retiro? ¿No está esa diseñadora cercanamente relacionada con el presidente de la República? ¿No es amiga íntima de la primera dama? ¿No es socia en su tienda de la hija del presidente?

Es en este momento cuando algunos de los participantes en la tertulia comienzan a dar excusas y a poner caras raras mientras se excusan. Quedan solo los más valientes, esos “juristas” que son verdaderamente imprudentes, valientes, osados o quizás solo los que todavía miran con ambición lo que queda en las botellas.

Entonces se hace la verdadera pregunta del caso. ¿Cómo es que Quirino es arrestado y se le formulan cargos y luego la suprema falla que el caso no ha comenzado? (Si el caso comienza no se puede extraditar) ¿Cómo es que si la suprema declara que no hay caso, -para facilitar la extradición-, la fiscalía tiene millones incautados? ¿Bajo que alegato jurídico se ampara esta incautación? Aun los más valientes comienzan a fruncir el ceño…y aparece el que nunca falta y pregunta: ¿Y por que si el caso estaba tan bien estructurado el fiscal va a Nueva York a tratar de negociar con Quirino? Y en este momento solo queda…solo queda…solo queda el mozo que dice: “¡Oh!, ¿y este reguero?”…

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