Los linchamientos recientes, que tristemente se están haciendo más y más frecuentes nos han hecho ver con suma preocupación lo que parece ser una peligrosa tendencia.

Los linchamientos son un fenómeno relativamente nuevo en la Republica Dominicana. En los países en vías de desarrollo, donde no hay causas raciales, religiosas y políticas, generalmente los linchamientos ocurren por la frustración de los ciudadanos por la incapacidad de las autoridades en proveer seguridad pública y por una serie de factores sociales, resentimientos y amarguras causadas por las realidades de la criminalidad, de las pandillas y de la guerrilla.

En Republica Dominicana, donde no existe la guerrilla y donde afortunadamente las pandillas no han llegado a tener la connotación que tiene en los países de Centro-America el fenómeno de los linchamientos ha adquirido un verdadero estatus de fenómeno “Sui Generis”.

En la Republica Dominicana los linchamientos se están dando con relativa y preocupante frecuencia reciente exclusivamente por una razón: Incapacidad de las autoridades para controlar la criminalidad, corrupción del sistema judicial y policial y reincidencia mórbida de los criminales.

Comenzaremos desde el final a explicar a lo que nos referimos.

Una de las causas de la frustración y el enojo que terminan generando los linchamientos es el hecho de que los delincuentes, por su reincidencia mórbida, (No es poco frecuente los que tienen 17-20 fichas) llegan a ser conocidos en los barrios. La gente llega a detestarlos y temerlos y es por eso que no cuentan con la piedad de la gente cuando caen en sus manos.

Otra de las causas es la corrupción del sistema judicial y policial. Y debemos aclara que no nos referimos a los jueces, pues es muy fácil hacer de los jueces blancos. La realidad es que los jueces hacen su trabajo, con las limitaciones de nuestra realidad pero lo hacen. El problema esta en los fiscales y en la policía. Los jueces no desaparecen expedientes ni borran fichas ni reciben comisiones de lo que los delincuentes consiguen, ni andan como buscones ofreciendo “arreglar” expedientes.

La incapacidad del gobierno para generar soluciones al problema de criminalidad que nos agobia es sin duda la causa principal de los linchamientos y es culpa principal de este gobierno. Pues fue este gobierno a quien “inexplicablemente” se le disparó la delincuencia. Inexplicablemente porque pocos se detienen a pensar que este gobierno ha perdido más de 120,000 empleos. Pocos entienden que el PPH y “los desplazados del poder” (Esa fue la excusa al principio) no pueden seguir siendo culpables 4 años después…

Sin embargo no es esa la principal preocupación y razón por la que escribimos este articulo. La razón es que vemos que aparentemente el fenómeno se esta extendiendo y diversificando.

En los días recientes escuchamos como se comienzan a dar linchamientos en pueblos, cuando el fenómeno era originalmente exclusivo del “Gran Santo Domingo”.

Con mucha preocupación también leímos que tres casetas de la Secretaria de Estado de Medio Ambiente fueron quemadas en San Cristóbal y un chofer que extraía arena del río muerto en hechos “aparentemente separados”.

Es cierto que los granceros tienen harto al resto del país y es cierto que ningún gobierno, -de ningún partido- ha podido con ellos, pero si la gente comienza a ver que para que se haga justicia hay que hacerla por mano propia que Dios nos coja confesados.

Anuncios