Siempre hemos rechazado la lisonja por una diversidad de razones. Porque envilece, pervierte y corrompe al que la dispensa. Porque envanece y daña al que la recibe. Porque distorsiona y retuerce la realidad y la verdad. Porque no produce ningún beneficio. Porque coarta y limita la posibilidad de desarrollo de las personas y porque promueve virtudes inexistentes y convierte a mediocres en personas de prestancia.

Con suma frecuencia escuchamos como se habla de lo “privilegiada que es la Republica Dominicana de tener un presidente como Leonel”. No sabemos si a los patriotas de hojalata les molesta escuchar esto, pero a nosotros nos escuece la piel cada vez que escuchamos que se quiera poner a alguien por encima de la patria. El honor es siempre para el individuo. Servir a la patria es siempre una honra.

También escuchamos con frecuencia hablar de las dotes académicas de un presidente que no tiene ni siquiera un posgrado.

De la misma forma escuchamos hablar de las grandes dotes de jurista y persona eminente de un presidente de la cámara de diputados, que como Julio Cesar Valentín, tiene pocos meritos más allá de ser un incondicional de Leonel Fernández.

Es por esto que no nos sorprenden las declaraciones recientes del presidente de la cámara de diputados en el sentido de que “no se puede dejar a una reforma constitucional la reelección indefinida” y que “se debe hacer esa modificación por referéndum”.

Independiente de lo desagradable, de lo despreciable y ruin que nos resulte que un hombre joven no tenga aspiraciones propias (La reelección indefinida con un hombre joven como Leonel implica la renuncia a toda ambición y aspiración propia) Entendemos necesario, por el bien de la información del publico, hacer algunas aclaraciones.

Es bueno recordar a ese prestante jurista que la constitución de la Republica Dominicana establece, en su artículo 120, que solo puede ser modificada en la forma que ella misma dispone. Es por esto que hablar de un referéndum es una incongruencia. Habría que modificar la constitución para incluir el referéndum como figura para modificación constitucional antes de que pueda hacerse uso de esa figura.

No sabemos a que se refiere el presidente de la cámara baja cuando dice que “no se puede dejar…” A lo mejor se refiere a que no tienen la mayoría necesaria para imponerla, a pesar de haber comprado a medio mundo. En ese caso a lo mejor quiera decir que convocarán un referéndum (Inconstitucional claro está) para imponer una reelección indefinida bajo algún argumento sobre la “legitimidad y soberanía de la elección del pueblo”.

Como ya nos han demostrado que las leyes son para ellos solo para lo que les conviene, nada debe extrañarnos ya.

Que sean los legisladores, más aún, el presidente de la cámara baja, el que conspire contra el imperio de la ley y el estado de derecho tampoco debía extrañarnos.

Que nos lleven al caos o algo peor…bueno…esos son los frutos de la reelección…

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