Imaginamos que algunos de nuestros lectores piensan a veces que nuestra “falta de confianza” se basa solo en el hecho de que no somos simpatizantes del gobierno. Aun cuando reconocemos que esa puede ser una de las razones, se debe reconocer que hay bases sólidas para justificar esa falta de confianza en la palabra de nuestro presidente.

Ya en muchos otros artículos anteriores, de forma indirecta hemos mencionado que los planes de austeridad nunca se han cumplido; Que el presidente Fernández ha sido poco efectivo en sus 8 años de gobierno en reducir el gasto. Que es un gastador empedernido y que pone todo el peso sobre la población, particularmente sobre la clase media.

En el día de hoy decidimos analizar de forma especifica la forma en la que se violó la ley 497-06 de austeridad y como solo hubo austeridad en las casas de los dominicanos como consecuencia de las tres reformas fiscales a las que nos sometió en el cuatrienio 2004-2008 dándonos como contraparte solo un metro, cargado de vicios de construcción, sin estudios, a medio terminar y con un obligado subsidio que vendrá que será multimillonario.

El informe de la ejecución fiscal de la cámara de cuentas (nombrada por el presidente Fernández) indica que los servicios personales registraron un aumento de 6.4%, al pasar de un monto autorizado de RD$42,985.2 millones a un monto ejecutado de RD$45,747.0 millones, para una variación absoluta de RD$2,761.8.

En cuanto a dietas y gastos de Representación aumentó un 24.2%. Pasó de un monto autorizado de RD$489.3 millones a RD$607.9 millones, para un aumento de RD$118.6 millones. (Estos eran gastos que no debían subir de acuerdo a la ley)

Los gastos por Publicidad tuvieron un aumento de casi el 100% (98.1%) se gastaron RD$1,049.9 millones por encima del monto autorizado. Esto es una violación directa al artículo 12 de la referida ley que ordenaba reducirlos en 25%.

La ley también ordenaba la congelación de la nómina, en su artículo 9, pero el gobierno supo hacerle un “elegante by-pass” por medio de las famosas nominillas, por un monto que sobrepasó los 100 millones mensuales.

El artículo 10 prohibía el uso de vehículos oficiales durante los fines de semana. ¿Queda alguien que crea que se cumplió esa disposición?

El artículo 11 ordenaba a la cámara de cuentas asegurarse del cumplimiento de la ley. Pero esa fué la misma cámara de cuentas en la que varios miembros se vieron haciendo campaña de forma abierta a favor del presidente. La misma cámara de cuentas que salió por la puerta de atrás como consecuencia de un juicio político. (Rareza en nuestra vida republicana)

Como ustedes pueden ver, nuestra falta de confianza se basa en hechos. En experiencias comprobables. Ahora cabría preguntar a aquellos que todavía confían:

¿En que se basa la confianza de ustedes?