La Sun Land…

No. No nos hemos olvidado de la Sun Land.

No podemos olvidarnos de que el presidente de la republica tomó un préstamo de 130 millones de dólares de espaldas al congreso nacional, a la constitución de la república y a leyes nacionales vigentes.

No podemos olvidar que la Suprema Corte de Justicia politizó el caso al no conocerlo bajo el alegato de que “perjudicaría a un candidato”.

No podemos olvidarnos de que un magistrado de la suprema corte de justicia dijo que el caso no se conocía porque el presidente de la suprema corte de justicia, responsable de elaborar la agenda, no se había dignado incluirlo en la agenda. Esto a pesar de ser un caso sumamente importante y tener mas de 9 meses de sometido.

No podemos olvidarnos de que el presidente de la suprema corte de justicia dió una respuesta tan lamentable como que cualquier magistrado podía incluir el tema en el “tema libre”.

No podemos olvidarnos de que un juez fue acusado por un partido de dar una opinión y consejo legal al presidente de la republica sobre como manejar el caso.

No podemos olvidarnos que ese mismo juez vió como el caso de un hijo, encontrado con las manos en la masa ingresando al país mas de 500,000 dólares en efectivo en bajas denominaciones vió ese caso hacerse aire y a su hijo salir limpio y sin acusación…si hasta excusas se le pidieron.

No podemos olvidarnos que ese “muchacho” tenía (tiene) dos avionetas con un sueldo de oficial del estado civil de RD$30,000 pesos.

No podemos…

El día de hoy un diario gratuito matutino informa de cómo se va resolviendo el problema luego de que una calificadora de riesgo haya quitado a la Republica Dominicana de una lista de países poco confiables. Esto debido a que “unos inversionistas habían comprado la deuda y luego un banco dominicano había adquirido esa deuda” (Y eso que según el presidente no hubo deuda…)

Sencillamente no podemos olvidarnos…

No podemos porque desgraciadamente escuchamos demasiadas veces un maldito verso que no se nos sale de la cabeza. Y desearíamos no haberlo escuchado para no ser hoy esclavos de una tonta y evidentemente desfasada moralidad.

“…ningún pueblo ser libre merece si es esclavo indolente y servil, si en su pecho la llama no crece que templó el heroísmo viril…”

Que tontería…pero…no podemos…